Medellín, Colombia, Febrero año 2001, en
una reunión en casa de amigos, una de ellas preguntaba
de la vida de una muy querida amiga, a lo que la otra
amiga respondió que se habian encontrado en el
supermercado y al saludo efusivo de esta, la otra NO respondió
y fué cuando surgió la exclamación
“Me importa un Culo” el hecho
del desprecio del saludo y la explicación que de
ahora en adelante habria que meterse más en el
importaculismo para que no le afecte a uno”.
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